
El ácido glicólico es uno de los exfoliantes químicos más efectivos en el cuidado de la piel. Si buscas mejorar la textura, reducir manchas o darle luminosidad a tu rostro, este ingrediente puede transformar tu rutina. Te explicamos exactamente para qué sirve y cómo incorporarlo de forma segura.
¿Qué es el ácido glicólico?
El ácido glicólico es un alfa-hidroxiácido (AHA) derivado de la caña de azúcar. Es el AHA con la molécula más pequeña, lo que le permite penetrar profundamente en la piel y trabajar desde las capas más superficiales de la epidermis.
A diferencia de los exfoliantes físicos que frotan la superficie, el ácido glicólico disuelve las uniones entre las células muertas acumuladas. Esto facilita su eliminación natural y estimula la renovación celular sin fricción ni irritación mecánica.
Para qué sirve el ácido glicólico
Exfoliación profunda sin fricción
Elimina células muertas acumuladas que opacan la piel y obstruyen los poros. Al disolver estas uniones celulares, revela una capa más fresca y luminosa sin necesidad de frotar ni irritar la superficie cutánea.
Reduce manchas y marcas de acné
Actúa sobre la hiperpigmentación al acelerar el recambio celular. Las manchas oscuras causadas por el sol, el acné o la edad se desvanecen gradualmente con uso constante, equilibrando el tono de la piel.
Mejora textura y suavidad
Alisa imperfecciones, poros dilatados y líneas finas. La piel se siente más uniforme y suave al tacto desde las primeras aplicaciones, mejorando visiblemente la apariencia general del rostro.
Estimula la producción de colágeno
Penetra en las capas superiores de la dermis y activa la síntesis de colágeno nuevo. Esto se traduce en una piel más firme, elástica y con menos signos visibles de envejecimiento.
Potencia la absorción de otros productos
Al remover la barrera de células muertas, permite que los sérums y tratamientos que apliques después penetren más eficientemente y trabajen mejor.
Cómo funciona el ácido glicólico en tu piel
El ácido glicólico rompe los enlaces que mantienen unidas las células muertas en la capa córnea. Esta acción química afloja y despega las células sin necesidad de exfoliación física.
Su pequeño tamaño molecular le permite llegar más profundo que otros AHA. Trabaja tanto en superficie como en capas más internas, ofreciendo resultados visibles en textura, luminosidad y uniformidad.
Al acelerar la renovación celular, la piel produce células nuevas más rápido. Este proceso natural de regeneración se traduce en una tez más fresca, joven y radiante.
Concentraciones de ácido glicólico: ¿cuál necesitas?
Concentraciones bajas (5-8%)
Ideales para comenzar o para pieles sensibles. Estas concentraciones ofrecen exfoliación suave con mínimo riesgo de irritación. Perfectas para uso diario en tónicos con ácido glicólico 7% que preparan la piel para los siguientes pasos de tu rutina.

Si prefieres un formato sérum, los sérums con 5% de ácido glicólico ofrecen una concentración segura para uso frecuente sin irritación.

Concentraciones medias (10-15%)
Recomendadas para pieles acostumbradas a exfoliación química. Ofrecen resultados más visibles en manchas, textura y luminosidad. Estas concentraciones suelen encontrarse en tratamientos de uso nocturno o semanal.
Concentraciones altas (20-30%)
Reservadas para tratamientos intensivos o uso profesional. Requieren experiencia previa con ácidos y no deben usarse diariamente. Estas fórmulas potentes trabajan como peelings caseros con resultados más dramáticos.
Cómo usar el ácido glicólico en tu rutina
Paso 1: Limpieza completa antes de aplicar
La limpieza facial es esencial para que el ácido glicólico funcione correctamente. Usa un limpiador de doble limpieza si llevas protector solar o maquillaje, seguido de un limpiador acuoso que elimine impurezas sin resecar.
La piel debe estar completamente limpia y seca antes de aplicar cualquier producto con ácido glicólico. Restos de suciedad, maquillaje o grasa pueden interferir con su efectividad.
Paso 2: Aplicación correcta del ácido glicólico
Aplica el producto con ácido glicólico sobre el rostro limpio y seco. Si usas un tónico, aplícalo con las manos o un disco de algodón evitando el contorno de ojos. Si es un sérum, usa 2-3 gotas y distribúyelas uniformemente.
Comienza usándolo 2-3 veces por semana durante las primeras dos semanas. Esto permite que tu piel se adapte sin irritación. Si toleras bien el producto, puedes aumentar gradualmente la frecuencia.
Paso 3: Hidratación después del ácido
Espera 5-10 minutos después de aplicar el ácido glicólico antes de continuar con tu rutina. Luego aplica tu sérum hidratante o tratamiento específico seguido de tu crema con ácido glicólico o crema hidratante habitual.
La hidratación es crucial porque el ácido glicólico puede resecar temporalmente la piel. Busca ingredientes calmantes como centella asiática, pantenol o ceramidas que restauren la barrera cutánea.
Paso 4: Protección solar obligatoria
El ácido glicólico aumenta la fotosensibilidad de tu piel. Esto significa que estarás más vulnerable al daño solar y a la formación de nuevas manchas. Usa protector solar con SPF 50+ cada mañana sin excepción.
Reaplica tu protector cada 2-3 horas si estás expuesto al sol. Esta es la única forma de proteger tu piel y asegurar que el ácido glicólico trabaje en reducir manchas en lugar de crear nuevas.
Combinaciones seguras con ácido glicólico
Qué activos puedes combinar
Ácido hialurónico: Combínalo inmediatamente después del ácido glicólico para hidratar profundamente. Esta combinación potencia la absorción del ácido hialurónico y contrarresta cualquier sequedad.
Niacinamida: Úsala en la misma rutina sin problemas. La niacinamida calma la piel, controla la oleosidad y complementa los beneficios iluminadores del ácido glicólico.
Ceramidas y péptidos: Perfectos para aplicar después del ácido glicólico. Estos ingredientes fortalecen la barrera cutánea y minimizan cualquier irritación potencial.
Qué activos evitar
Retinol y retinoides: No combines ácido glicólico con retinol en la misma rutina. Ambos son potentes exfoliantes y juntos pueden causar irritación severa, descamación y sensibilidad extrema. Úsalos en noches alternas.
Vitamina C pura: Aunque ambos son beneficiosos, la combinación puede irritar pieles sensibles. Si quieres usar ambos, aplica vitamina C por la mañana y ácido glicólico por la noche.
Otros ácidos exfoliantes: Evita combinar ácido glicólico con ácido salicílico, láctico o mandélico en la misma aplicación. La sobre-exfoliación debilita la barrera cutánea y causa irritación.
Ácido glicólico según tu tipo de piel
Piel grasa y con tendencia acneica
El ácido glicólico es excelente para piel grasa porque destapa poros obstruidos y regula la producción de sebo. Puedes usarlo 3-4 veces por semana en concentraciones medias para controlar brotes y mejorar textura.
Combínalo con limpiadores tipo gel o espuma que controlen el exceso de grasa sin resecar. Evita fórmulas cremosas que puedan añadir oleosidad innecesaria.
Piel seca o deshidratada
Usa concentraciones bajas (5-8%) máximo 2 veces por semana. La piel seca necesita más tiempo para recuperarse entre aplicaciones. Asegúrate de seguir con cremas hidratantes ricas que restauren la humedad perdida.
Considera usar el ácido glicólico solo en zonas específicas si tu piel es muy seca. Aplícalo en áreas con textura irregular o manchas, evitando las zonas más secas o sensibles.
Piel sensible o reactiva
Comienza con la concentración más baja disponible (5%) una vez por semana. Observa cómo reacciona tu piel durante al menos un mes antes de aumentar frecuencia o concentración.
Si experimentas ardor, enrojecimiento persistente o descamación excesiva, suspende el uso. La piel sensible puede necesitar meses para adaptarse o simplemente no tolerar este ingrediente.
Piel madura con signos de envejecimiento
El ácido glicólico es especialmente beneficioso para piel madura porque estimula colágeno y reduce líneas finas. Usa concentraciones medias a altas 3-4 veces por semana, siempre alternando con días de descanso.
Complementa con tratamientos antiedad y reafirmantes que potencien los efectos regeneradores del ácido. Ingredientes como péptidos, adenosina y retinol (en días alternos) maximizan los resultados.
Formatos de ácido glicólico disponibles
Tónicos exfoliantes
Los tónicos son la forma más suave y común de usar ácido glicólico. Se aplican después de la limpieza y ofrecen una exfoliación gradual. Son ideales para uso diario en concentraciones bajas o para principiantes que empiezan con ácidos.
Sérums concentrados
Los sérums contienen concentraciones más altas y penetran profundamente. Ofrecen resultados más rápidos en manchas y textura. Úsalos 2-3 veces por semana como tratamiento nocturno intensivo.
Mascarillas exfoliantes
Las mascarillas ofrecen tratamientos intensivos de corta duración. Se dejan actuar 10-20 minutos y se retiran. Son perfectas para renovación profunda semanal sin irritación acumulativa.
Limpiadores con ácido glicólico
Los limpiadores exfoliantes son la opción más suave porque se enjuagan. El tiempo de contacto breve los hace ideales para mantener los beneficios del ácido sin riesgo de sobre-exfoliación.
Ácido glicólico vs otros exfoliantes
Ácido glicólico vs ácido salicílico
El ácido salicílico es liposoluble y penetra en los poros, ideal para acné y piel grasa. El ácido glicólico es hidrosoluble y trabaja en superficie, mejor para textura, manchas y luminosidad general.
Si tienes acné activo con comedones, el salicílico es más efectivo. Si buscas mejorar tono y textura sin granos activos, elige glicólico.
Ácido glicólico vs retinol
El retinol es un retinoide que estimula la renovación celular desde capas más profundas. Es más potente para antiedad pero también más irritante. El ácido glicólico trabaja en la superficie con resultados más rápidos en textura y luminosidad.
Ambos son complementarios pero nunca deben usarse juntos. Alterna noches: una noche ácido glicólico, otra noche retinol, siempre con una noche de descanso entre ellos.
Ácido glicólico vs ácido láctico
Ambos son AHA pero el ácido láctico tiene molécula más grande. Esto lo hace más suave y menos irritante, ideal para pieles secas o sensibles. El glicólico penetra más profundo y ofrece resultados más dramáticos.
Si tu piel es sensible o muy seca, empieza con ácido láctico. Una vez que tu piel tolere bien los ácidos, puedes probar con glicólico para resultados más intensos.
Precauciones importantes
El ácido glicólico puede causar fotosensibilidad severa durante semanas después de su uso. La exposición solar sin protección adecuada no solo anula sus beneficios sino que puede provocar manchas más oscuras, quemaduras y daño permanente.
Nunca uses ácido glicólico si tienes heridas abiertas, quemaduras solares o piel extremadamente irritada. Espera a que tu piel esté completamente sana antes de reintroducir cualquier exfoliante químico.
Si experimentas ardor intenso, enrojecimiento que dura más de 30 minutos, hinchazón o descamación excesiva, suspende el uso inmediatamente. Estos son signos de sobre-exfoliación o reacción adversa que requieren tiempo de recuperación.
Las embarazadas y madres lactantes deben consultar con su dermatólogo antes de usar ácido glicólico. Aunque generalmente se considera seguro en concentraciones bajas, es mejor obtener aprobación profesional.
Si usas medicamentos fotosensibilizantes, tratamientos dermatológicos activos o tienes condiciones como rosácea o dermatitis, consulta con un especialista antes de incorporar ácido glicólico a tu rutina.
Preguntas frecuentes sobre ácido glicólico
Los primeros cambios en textura y luminosidad aparecen en 2-3 semanas. Para manchas y líneas finas necesitas 8-12 semanas de uso constante.
Depende de tu tipo de piel y la concentración. Concentraciones bajas (5-8%) pueden usarse diariamente. Concentraciones medias a altas requieren días de descanso.
No, esto es un mito. Elimina células muertas superficiales pero estimula la renovación y producción de colágeno, fortaleciendo la piel a largo plazo.
Sí, pero extrema las precauciones solares. Usa SPF 50+ religiosamente, reaplica cada 2 horas y considera bajar la frecuencia de uso si te expones mucho al sol.
Una ligera descamación es normal durante las primeras semanas. Si es excesiva o viene con irritación, estás sobre-exfoliando y debes reducir frecuencia.
Sí, pero evita aplicarlo directamente sobre granos abiertos o inflamados. El ácido glicólico ayuda a prevenir futuros brotes pero puede irritar lesiones activas.

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Sérums y esencias
Tónicos
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Comentarios (2)
La rutina seria, pasar el agua miscelar, luego lavar con agua, secar bien, aplicar el acido..y luego la crema que uso? O no va la crema? Mi dermatologa me dijo que lo use dia por medio, pero olvidé si me dijo que también aplicara liego la crema que me pongo todas las noches. Muchas gracias! Buenisima toda la información
¡Hola! Sí, la rutina sería:limpiar, secar bien, aplicar el ácido glicólico y luego la crema hidratante. La crema ayuda a calmar la piel, prevenir la resequedad y fortalecer la barrera cutánea después del ácido.
Recordá usarlo solo de noche, día por medio como te indicó tu dermatóloga, y al día siguiente aplicar protector solar.
Gracias por leer nuestro blog y por tu consulta.